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Cómo nació el tour de las terrazas de Nueva York y cuándo comprendí que lo había logrado

El primer ingrediente es la maravilla. La primera vez que subí a un Rooftop en Nueva York, me encontraba en la cima del 230 Fifth.

Era un viernes por la noche, a media noche. No fue fácil entrar.

La fila de siempre, el hombre de seguridad que nos seleccionaba duramente. Por fortuna, aquella noche pude entrar. El Empire estaba iluminado de rojo, las palmeras sobre la terraza, chicas bellas y tomé una bebida en la mano. Saboreaba mi Martini y me encontraba en la cima del mundo. Esa era Nueva York. Esa era una sensación que todos debían probar. Y en el fondo si pienso en eso, me dan ganas de reírme. Esta terraza está entre las que visitamos en el tour.

El segundo ingrediente es el hambre. Las cosas en el trabajo no iban bien, la empresa para la cual trabajaba en marketing nos había reducido el horario de trabajo. Ganaba muy poco para los parámetros de Nueva York y en estos casos debes tener una idea. O tienes que darte por vencido. Y seguía visitando las terrazas panorámicas: si estás en Nueva York, estas al menos para intentarlo. Así un compañero de trabajo que hablaba alemán y que se encontraba en la misma situación, me vio un día y me dijo: Debemos inventarnos algo. Debemos. Se llama Sanel.

El tercer ingrediente es la pasión. El tour de las terrazas nació de nuestra pasión por la noche neoyorquina, las chicas bellas (sí, hay que admitirlo), la atmósfera que se respira en las terrazas. La pasión por el verano y también por el invierno neoyorquino. Las luces, la altura, la vida. Entrar en las terrazas no era fácil. Siempre era una lotería. Nunca sabes si hay un evento privado cerrado al público, si quien organiza la fiesta quiere un ambiente muy seleccionado. Nunca sabes si les caes bien a los de seguridad, si tal vez en aquél momento están de mal humor o están nerviosos. Muchas cosas se dejan al azar y en definitiva no sabes nunca si entrarás o no. Pero nosotros queríamos compartir esta nuestra pasión con los otros.

El cuarto ingrediente es intentarlo. De un día para el otro decidimos crear en realidad este tour de las terrazas, aunque fuéramos inexpertos. Teníamos que pasar de las palabras a los hechos. Nos vimos a los ojos en un Starbucks y empezamos un día inolvidable de confrontación de ideas.

Y pensamos, muchos vienen a Nueva York por 3 o 4 noches. Caminan todo el día, se pierden en los miles trayectos de la metrópoli y llegan a la tarde muertos, exhaustos al hotel. Y luego, ¿qué hacen? Se comen una hamburguesa y se quedan en Times Square. Entonces nos dijimos: ¡organicemos la noche! Propongamos algo diferente. Démosles la posibilidad, aunque estén cansados, de utilizar de la mejor manera 4 horas de su noche para que puedan ver algo mágico. Sin estrés. Y la idea era brillante, si bien no podíamos saber si funcionaría o no. Nos tomamos un enésimo café y pensamos: Si un turista en una de estas noches puede ver tres terrazas, a un precio accesible. Y bien, seguramente lo hará. Yo como turista tendría ganas de hacerlo.

El quinto ingrediente es el reto en el mercado. Teníamos la idea. Queríamos también mantener el precio bajo, para hacerlo lo más democrático posible. Empezamos a analizar a los competidores. Un tour nocturno hecho por otras compañías con pulman costaba $89. E incluía sólo el pulman y el guía. Nosotros por $69 queríamos incluir 3 bebidas, una para cada terraza, y un pequeño snack mientras se esperaba en el punto de encuentro. Era una empresa titánica, nos dábamos cuenta. Quien ha ido a las terrazas de Nueva York sabe que gastar menos de 15 dólares por bebida es imposible.

¡El sexto ingrediente es la tenacidad! Necesitábamos ir a hablar con los gerentes de las terrazas, explicar la idea y obtener descuentos realmente significativos, prometiendo a cambio que haríamos publicidad a las terrazas. Necesitábamos por lo menos tener siete u ocho disponibles, porque a menudo las terrazas están ocupadas por eventos privados, y el tour siempre hay que hacerlo. Pero ¿quiénes éramos nosotros? ¡Nadie! Hacer los acuerdos fue la parte más difícil. No les digo la cantidad de risas, portazos en la cara, acuerdos hechos y deshechos en cuestión de pocas horas. Además, éramos simplemente dos extranjeros en Nueva York, sin mucho dinero y nuestra start up. ¿Quién querría tomarnos en serio?

El séptimo ingrediente es la buena suerte. Por fortuna también encontramos gente que nos escuchó, como el propietario de Skyroom, la segunda terraza más alta de la ciudad. Desde aquel momento se convirtió en uno de los socios más honestos con quien hemos trabajado. Sí, porque deben saber que hacer acuerdos en la vida nocturna es prácticamente una lucha impredecible, con los propietarios y gerentes que cambian de opinión en una hora. Después de tanta fatiga, conseguimos los acuerdos. Ahora, sin embargo, debíamos encontrar los clientes. Abrimos una página web, una página de Facebook y hacíamos un poco de marketing con el dinero que teníamos. La página se llamaba www.thenewyorknightlife.com.

 

El octavo ingrediente es la esperanza. Por muchas semanas esperamos la primera reservación sin éxito. Estábamos un poco tristes, obviamente. Pero sentíamos que habríamos tenido éxito. Luego, un día recibimos la notificación. Alguien había reservado, tres chicas australianas. Nos sentíamos muy felices, saltábamos por las calles de Manhattan. El primer tour de las terrazas fue fantástico. En práctica, no podíamos creerlo. Tres chicas australianas nos pagaban por llevarlas de paseo en Nueva York. Una noche mágica. No, no las llevamos a la cama, si es lo que se están preguntando. Aquella primera reservación fue importante: nos hizo comprender que el producto llamaba la atención. Por lo tanto, los dos nos pusimos a llamar por teléfono a los operadores de tours que conocíamos. En ese momento los dos estábamos desempleados y necesitábamos con una cierta urgencia hacer dinero.

 

El noveno ingrediente es Estados Unidos. Debo decir que por meses fue difícil seguir adelante. Habíamos una que otra reservación, nos sentíamos felices. Pero no podíamos pagar las facturas. Nos las arreglábamos como podíamos. Yo iba a recoger clientes al aeropuerto, Sanel hacia otros trabajos. Y aquí viene la grandeza de Estados Unidos. Empezamos a llamar a todos los operadores turísticos, hasta que el más grande de todos, sin conocernos, sin saber nada, confío en nosotros. Una sola llamada telefónica con dos perfectos desconocidos que hablaban mal el inglés. Nosotros. Y créanme, estas cosas realmente suceden en Estados Unidos. Finalmente pudimos obtener que nuestro tour de las terrazas entrara en los catálogos de Viator, que hace 4 años era un operador turístico muy exclusivo, donde era difícil entrar. Aquel contrato nos salvó el pellejo. El primer mes, Viator nos envió un cheque de 20 mil dólares. Lo habíamos logrado, nos abrazamos, comprendimos que nuestra start up había tenido éxito. Con ese dinero podíamos vivir, organizar los tours, hacerlos. Y sobre todo podíamos invertir en marketing para crecer aún más.

 

Desde ese verano han ya pasado cuatro años. Los números literalmente explotaron. De un día a la semana, pasamos a hacerlo tres veces a la semana y en el verano próximo lo haremos cinco días. Muchos operadores turísticos nos han agregado en su catálogo. Pero lo que nos hace más felices es saber que nuestra idea fue vencedora. Que sufrimos, pero con la tenacidad y con la buena suerte lo logramos.

 

Diferentes cadenas de televisión internacional nos han entrevistado, hemos aparecido en muchos programas de televisión. En un cierto punto, todos hablaban del tour de las terrazas, también en Nueva York. Y el por qué es simple. Era exactamente como lo habíamos pensado. Si estás en Nueva York por pocas noches, deseas poder disfrutar en una de ellas de la magia de Nueva York desde lo alto y de la atmósfera que se respira. Aquel precio nos permitió permanecer durante todos estos años sin competidor. Ninguno jamás ha pensado en imitarnos. ¿Y saben por qué? Porque no es fácil encontrar todos estos ingredientes. ¡Viva Nueva York! Se me olvidaba, ¡pueden reservarlo aquí!

 



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  • Norma Bianchi en

    Hola estoy viajando a NY. en Julio, me gustaria saber si nesecito ir acompaniada,y que valores tiene las bebidas, y los horarios, mas la direccion se las terrazas Gracias.

  • HIlda LAgunas en

    Los felicito!!!! En mi proximo viaje los contacto. Gracias y toda la suerte!

  • JUan en

    Buenas. Podrías pasar direcciones de estas Roof. Gracias

  • Agustín en

    Buenas noches señores, me interesa más información sobre estos servicios nocturnos turísticos.
    Soy agente de viajes y voy a Usa, pero me interesa la ruta en Nueva York.
    Saludos, y mucho más éxitos.

  • Charlotte Russe sale en

    Debo ganar porque soy una fanatica de Tiesto, y no puedo dejar de ir a verlo mas aun si viene a mi region !!! y solo vivo a 10 min de ritoque!!!!!!!! #S2NmellevaaRTUCHILE2O14
    Charlotte Russe sale http://www.charlotterusse-coupons.com



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