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Los secretos de Washington Square Park

1) Un antiguo cementerio

Ahora es bellísimo, pero hace algún tiempo este parque era una fosa común, y se calcula que más de 20 mil cadáveres (o más bien sus osamentas) están escondidos bajo tierra. Nos referimos al período que va de 1797 a 1825, y fueron sepultados allí indigentes o personas desconocidas, y en mayor cantidad durante las grandes epidemias de fiebre amarilla.

2) El árbol de los ahorcados

En el parque está el árbol de los ahorcados, Hangman’s Elm. Aunque los historiadores están de acuerdo en sostener que esto de la ejecución es un mito, en el sentido de que ninguno fue ahorcado en este árbol, la leyenda aún está presente en las historias que cuentan los neoyorquinos. Según los expertos se trata del árbol más viejo de Nueva York, con más de trescientos años de vida. Vale la pena ir a verlo. Tiene una placa para reconocerlo.

 

 

3) La estatua de Garibaldi

Datada en 1888, la estatua fue construida algunos años después de la muerte de Garibaldi, obra del escultor Giovanni Turini, que también esculpió la estatua de Giuseppe Mazzini que se encuentra en el Central Park. Nada de excepcional, la estatua pasa inadvertida, pero ahí está y puede ser un motivo de orgullo para los que tienen raíces italianas.

4) El arco de George Washington

Fue inaugurado en 1892 para celebrar el centenario del inicio de la presidencia de George Washington. Tiene más de 23 metros de alto y es una imitación del Arco del Triunfo de París. En los años 80 fue restaurado después de estar lleno de grafitos y escritos, como se ve claramente en la última foto de este artículo.

 

5) Fuente central

No tiene un valor artístico particular, fue construida en 1960, pero en el verano a los estudiantes de la NYU, entre conciertos y conversaciones a cielo abierto, les gusta meter los pies en el agua y refrescarse en esta fuente.

 

6)  Hace algún tiempo aquí pasaban los carros

Miren cómo era de feo en los años 50, luego gracias al activismo de algunos residentes, y sobre todo gracias a la figura de la urbanista Jane Jacobs, se logró que este parque se convirtiera en una zona peatonal en agosto de 1959, derrotando al gran planificador Robert Moses que quería destruirlo para alargar la Fifth Avenue.

 

7) Mansiones "estilo griego"

Sobre el lado norte del parque encontrarán estas mansiones de estilo griego (¿ven las columnas?). Está de más decir que son una atracción histórica de gran valor. Sobre todo porque fueron construidas hace mucho tiempo, en los años 40 de los 1800. También porque aquí vive un gran artista americano: Edward Hopper. Y en el número 11 fue grabada la película “Soy leyenda” con Will Smith (foto de abajo).

8) La república de la Utopía de Duchamp

El 23 de enero de 1917 Marcel Duchamp y otros amigos se metieron dentro del arco, usaron las escaleras y llegaron a la cima (técnicamente se puede subir al arco y hay una terraza), y aquí declararon la república independiente de Washington Square, llamada “Nueva Bohemia”, encendieron linternas japonesas y lanzaron globos. La cosa duró muy poco, y no hay documentación fotográfica. Pero está este dibujo.

 

9) Brown Building y el trágico incendio

Entre las tragedias más tristes de Nueva York está el incendio del 25 de marzo de 1911, en el cual murieron 123 operarias y 23 hombres. Fue la mayor tragedia de la Nueva York industrial y es uno de los eventos conmemorados durante el día de la Mujer. El edificio, el Brown Building está todavía ahí, ahora pertenece a la New York University. La tragedia sucedió en los últimos pisos, que luego fueron reestructurados. Hay placas conmemorativas. Si van, pueden dejar una flor o una mimosa.

 

 

 

10) La puerta secreta del arco

No todos lo saben, pero hay una puerta secreta que lleva a la terraza que hay en la parte de arriba del arco. En algunas ocasiones especiales se admiten los visitantes.

 

Y esta es la vista desde la terraza secreta.

 

11) En los años 70 y 80 mejor no entrar

Todos los parques de Nueva York fueron recuperados en los últimos 25 años, pero en los años 70 y 80 eran lugares que era mejor no frecuentar puesto que eran dominados por la delincuencia y por drogadictos. No voy a negar que tenían su encanto, metropolitano y desesperado, pero difícilmente se podía poner un pie en ellos. Busqué una foto que pudiera expresar esta desesperación metropolitana y encontré esta. Aquí les dejo un artículo del New York Times sobre cómo derrotaron a los distribuidores en aquellos años.



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