Carrito 0

Al descubrimiento de los Flea Market (segunda parte)

por Mariagrazia De Luca 

deluca.marymary@gmail.com

La primera parte la encuentran aquí.

Los fines de semana son el momento ideal para vagar y pasear entre los Flea Market, los mercados de pulgas. Este fin de semana nos aventuraremos en la parte interna de Brooklyn, recorriendo lugares menos transitados pero no por esto menos ricos de sorpresas y descubrimientos. Programen levantarse alrededor de las 9:00 de la mañana, y súbanse al tren A (exprés, que para sólo en las estaciones principales) o C (local, o sea que hacen todas las paradas), línea azul.

ACQUADUCK

Lleven algo para leer en el metro, o hagan una pequeña siesta, pero recuerden que tienen que bajarse en Euclid Avenue, alrededor de unos cuarenta minutos desde Manhattan. Estamos en el este de Nueva York en un barrio poblado sobre todo por gente negra, con casas bajas con pequeños jardines alineados, pequeños restaurantes locales frecuentados por las personas del lugar: estamos fuera de los lugares turísticos. Una vez se hayan bajado del metro, en más o menos 10 minutos a pie se llega al mercado. Se reconoce desde lejos por las banderas de todas las nacionalidades que ondean y que circundan el perímetro, y por las tiendas blancas que recubren los negocios. Acquaduck es laberíntico, es inevitable perderse y dar la vuelta para encontrarse siempre en el lugar de partida. Este mercado de pulgas puede ser una desilusión para los amantes de los anticuarios y de los objetos únicos y que no se encuentran fácilmente. En cuanto a la mercadería, consiste sobre todo en vestidos de calidad media y baja vendidos a precios muy bajos, perfumes de “imitación” de D&G o Diesel (sí, Diesel!), collares de fantasía, anillos con piedras de un $1, velas perfumadas, incienso. Hay negocios que venden animales, como coloridos periquitos hacinados en una jaula demasiado pequeña, vendidos a 2 por el precio de 1. Parece una gran tienda por mayor al aire libre, al estilo de las tiendas de 99 centavos, donde se pueden hacer las compras para la familia o darse el capricho de comprar un Gucci falso por $5. Si tienen hambre, en un stand “Fish&Chicken Fries” cercano a la entrada, pueden encontrar camarones, tenazas de cangrejo, alas de pollo frito por pocos dólares. O también en “Ta’ Rico, Perros y Hamburguesas”, perros calientes y hamburguesas grasosos y sabrosos. Entre los artículos más interesantes que pueden encontrar en Acquaduck se encuentran productos africanos para el cabello, como la mantequilla africana de karité 100% natural, que doma los cabellos más rebeldes, y jugos hawaianos, un sanatodo, que al parecer cura cualquier tipo de patología, desde reumatismo pasando por los problemas del corazón hasta el estreñimiento. Y si son aficionados de la música, pueden pasar horas buscando entre los centenares de CDs expuestos en los mostradores atendidos por algún vendedor rasta, con quien pueden charlar por horas sobre reggae o música calipso.

FORT GREEN FLEA MARKET

Vuelvan a subir al metro C y bájense en Lafayette Avenue. Fort Green Flea Market en cambio es el mercado de pulgas ideal para los apasionados de los anticuarios y del vintage y para quien está a la caza de obras originales, que no se encuentren en otro lugar, como los relojes de pared hechos de viejos discos de vinilo, vendidos por un joven rubio de conversación atractiva. Con una extensión de cerca de 3 kilómetros cuadrados en un patio de una escuela secundaria, Fort Green es un bazar un poco vintage, un poco hípster y también en parte anticuado. También aquí pueden encontrar gafas de sol, pero los precios inician desde los $30 hasta los $300. De “imitaciones” hay poco o nada, la mercadería no está amontonada sino bien organizada y con los precios. A menudo no se pueden tomar fotos. Encontré una patineta con diseños de Keith Haring a $200. Hay mucha comida callejera en este mercado. Increíble pero cierto, un italo-americano atiende un local que vende porchettas romanas. Dice ser originario de Latina, aunque tiene un marcado acento de Brooklyn. Un sándwich pequeño cuesta $7, pero les aseguro que el sabor es auténtico. El cerdito expuesto tiene tatuado un escudo del equipo de Roma. Hay locales de cocina mexicana donde pueden degustar tamales o tacos. Si les gusta la comida más saludable, hay frutas o jugos orgánicos, y también hay Caffe 3D de la compañía Brooklyn Roasting Company. En cambio, si quieren experimentar la comida italoamericana auténtica, en Sunday Gravy preparan parmigiana de pollo, de berenjena y macarrones. Hay que anotar que la parmigiana de pollo no existe en Italia, sino que es un invento americano. Prueben una ya que están en necesidad de tener muchas calorías para visitar todos los negocios del mercado, y después piérdanse entre aquellos que venden ‘material escolar antiguo’, como cuadernos de época, engrapadoras de los tiempos de nuestros abuelos, dibujos de Star Wars, mapas “Dead End”, muñecos de Chewbacca o de X-Man, revistas de Play Boy de los años 79, y viejas valijas militares.

SMORGASBURG FLEA MARKETS

Hay tres, uno en Wiliamsburg, uno en Prospect Park y uno en Queens. Son parecidos en la mercadería, pero cada uno de ellos tiene un alma particular. El New York Times definió el mercado de pulgas de Smorgasburg como “The Woodstock of Eating”, por la variedad de comida local que ofrece. El Smorgasburg de Williamsburg está abierto cada sábado (hasta finales de noviembre), sea que llueva o haga sol. Como se encuentra en las premisas del East River State Park, pasear por este mercado significa también disfrutar de una vista panorámica que lo deja a uno sin palabras: todo Manhattan se ve del otro lado del río. Los vendedores vienen de Nueva York y de toda la región, para un total de 100 vendedores.

En Prospect Park, el Smorgasburg está localizado en el bellísimo parque, y ahí estará hasta mediados de octubre. Con negocios de comida proveniente de todo el mundo, y abierto todos los domingos, Smorgasburg de Prospect Park se define un mercado “dog friendly”, entonces pueden tranquilamente pasear entre las tiendas con su perro.

El Smorgasburg de Queens es el más internacional de todos: alberga más de doce tipos de cocina diferente del barrio. He aquí algunas cosas que pueden encontrar y degustar: baozi chino, arepas colombianas, tamales mexicanos, lumpias filipinas, pescado a la plancha de Indonesia, chaat indio, BBQ coreano, noodles tailandeses, etc. Esto sucede cada sábado, en el Smorgasburg de Long Island City, en Queens.

Durante el invierno los Smorgasburgs estarán en Industrial City, un complejo industrial de Brooklyn de cerca de 16 edificios, donde se encuentran localizadas empresas de moda, alimentación, fábricas, y se organizan eventos artísticos, muestras y muchas otras cosas más.

EN LA VIA DE MANHATTAN… GREEN FLEA

 

Regresando a Manhattan, vale la pena gastar las últimas energías para dar un paseo en el Green Flea en el Upper West Side. Abierto cada domingo sobre la Columbus Avenue, entre 77th y 76th Street, está localizado a dos pasos del Central Park y del Museo de Historia Natural. Tiene una sección bajo techo y una al aire libre. Se expande más en el patio de una escuela, a la cual dona también una parte de lo recolectado como beneficencia. Se dice que es el más antiguo y el más grande de toda Nueva York, y la mercadería varía de objetos de colección, de anticuarios, vintage, obras artísticas de diferente manufactura, en cerámica, piedra, oro, plata. En el sitio web se encuentran también los perfiles de los artistas-vendedores y un mapa detallado del mercado. Sirven una gran variedad de alimentos: se pueden encontrar ensaladas griegas, falafel turcos pero también “pickles”, pepinos en vinagre producidos en Nueva Jersey. Máscaras africanas, artesanías tibetanas, sedas indias: pasear por el Green Flea es como hacer un viaje alrededor del mundo, entre los olores de la cocina y los objetos que hacen pensar en tierras lejanas. Y esto es mágicamente posible sin necesidad de subirse a un avión, sino solamente paseando en un mercado en el Upper West Side de Nueva York.



Publicación más antigua Publicación más reciente


Dejar un comentario